"Nuestro bloque tiene la mayoría, debemos ejercerla aprobando ordenanzas para el pueblo"

El concejal Javier Parbst realizó un pequeño balance de su gestión y detalló cuáles son los proyectos que buscará aprobar en las próximas semanas. La creación de las Amarras Públicas Isleñas, la Banca Juvenil y la Reserva Natural de Rincón de Milberg son algunas de las prioridades: "Si sumamos la totalidad de concejales del bloque oficialista tenemos la mayoría necesaria para hacer realidad estas iniciativas", expresó. La construcción de las Amarras Públicas en la calle Valdivia y Río Luján es una demanda de la comunidad isleña. El proyecto fue presentado en febrero y se encuentra en la Comisión de Urbanismo. "Está todo para concretar esa propuesta y hasta hay inversores privados para financiar la obra. Sólo falta voluntad política de aprobarlo", expresó Javier Parbst. Las tierras de la Armada Nacional en la localidad de Rincón de Milberg, en la confluencia del Río Luján y el Canal Aliviador, son un espacio codiciado por proyectos privados, mientras que distint

Hacer la Revolución, con una canción de amor Por JAVIER PARBST

Hacer la Revolución, con una canción de amor

Por JAVIER PARBST


JAVIER PARBST
Publicado por “Nuestras Voces” TU VOZ, EL LUGAR DONDE OPINAN LOS LECTORES 6 de Abril de 2017 (http://www.nuestrasvoces.com.ar/mi-voz/la-revolucion-una-cancion-amor/)
Después del cachetazo que significó en tan solo un año perder Brasil y la Argentina en manos de la misma derecha apátrida que siempre traicionó y vendió a nuestros Pueblos, prontamente, el resurgir, esta ahí. Cerca. Se vislumbra en lucha y organización del movimiento nacional y popular, en resistencia, en la pelea de los que nunca les creímos; se siente en el descontento y decepción de los engañados en su buena fe por una derecha más mentirosa, más falsa, y así mismo igual de acomplejada que siempre.
El complejo de inferioridad de nuestras clases dominantes nos pesa como pueblo. Poseedores de los resortes de poder a lo largo de nuestra breve historia siempre llevaron a la Argentina a la sumisión y la admiración embelezada de lo foráneo. Hoy vuelven al poder y todo es extranjerizante, falto de soberanía e ideas autóctonas.
Nos olvidamos de Malvinas, símbolo de la soberanía y somos genuflexos a ingleses y españoles. Lo que se percibe es mucha mentira y poca conciencia social en quienes nos gobiernan sin compasión y escaso o nulo conocimiento de los pesares diarios de los laburantes. Estigmatizan como populismo todo beneficio otorgado al pueblo, las tarifas bajas, el mercado interno y hasta el proteccionismo es populismo para estos “libre-mercadistas tardíos”.
Populismo dicen, y nosotros nos declaramos orgullosos populistas. Todo lo que expresa argentinidad, patriotismo, soberanía, viene de lo popular, viene de la masa, de los sin voz.
Populismo dicen, y nosotros nos declaramos orgullosos populistas. Todo lo que expresa argentinidad, patriotismo, soberanía, viene de lo popular, viene de la masa, de los sin voz. El intento, definitivamente fallido, de destruir al Indio Solari, de la prensa canalla y sus dueños, es odio a lo popular, si es masivo y multitudinario, mucho mas. Si a este fenómeno le agregamos que el Indio cantaba en los 90 que “el lujo es vulgaridad” y hoy canta “…hacer la revolución, con una canción de Amor” la comprensión se simplifica.
Queremos hacer la revolución con una canción de Amor, claro. Así sentimos los pueblos, eso es lo popular en contraposición de todo el consumo superfluo que nos ofrecen los mediocres sin sueños ni ideales colectivos. Llaman populismo el priorizar lo argentino y a nuestra gente.
Popular y populista es la esperanza, la autoestima, creernos capaces, “los mejores” a veces con una exageración argentina, eso es bueno y positivo para la construcción colectiva de una gran Argentina, eso viene del pueblo. Y esos sentimientos crecen en los gobiernos populares cuando el pueblo comienza a ser protagonista de su destino. El primer peronismo, como la década kirchnerista, lograron ante todo autoestima colectiva, que millones de argentinos se sientan parte de un país en marcha, pujante, capaz de producir y crear compitiéndole a las potencias del globo.
Popular y populista es la esperanza, la autoestima, creernos capaces, eso es bueno y positivo para la construcción colectiva de una gran Argentina, eso viene del pueblo. Y esos sentimientos crecen en los gobiernos populares cuando el pueblo comienza a ser protagonista de su destino.
La oligarquía y el medio pelo de clase media que repite su discurso falaz, hablan constantemente de nuestra incapacidad como pueblo, viven comparándonos con países donde los vuelos no se suspenden, los trenes llegan a horarios y los “ciudadanos” no arrojan papeles a la calle, olvidando u ocultando, que allí la salud y la educación son un lucro comercial y aquí en “el tercer mundo” es un derecho social gratuito profundamente arraigado en las conquistas del pueblo. Hablan de nuestras derrotas casi con un orgullo comprovacional de su razón cobarde y sumisa “es este país, qué queres”.
Al fin de cuentas, todo lo patriota, todo lo que expresa Liberación Nacional viene del pueblo, del humilde, de quienes, aún, no han sido cooptados por el dinero, el consumismo y el ánimo de poseer siempre más que nos ofrece una globalización banal cada vez más vacía de sentido. Y también lo inteligente viene de lo popular, en otras notas hemos hablado de “la ignorancia de los cultos”, creedores de poseer “el saber” por los títulos que cuelgan de sus paredes y sus enorme bibliotecas sin uso, los “cultos” leedores de La Nación, conocen y entienden la realidad muchísimo menos que el argentino de “pata al suelo” como diría Jauretche que día a día sale a luchar e inventar para conseguir el mango.
Mercado interno e industria nacional, lo comprende el trabajador reflejado en su bolsillo y lo niega el “culto” como delirio populista. Enfrentar el sistema injusto establecido, viene del barrio y la calle de tierra más que de los chalet con tiro balanceado de barrio norte. Lo vemos más que nunca cuando gobiernan, como ahora, los cultores “del orden” que no es más que el orden de los ricos.
Enfrentar el sistema injusto establecido, viene del barrio y la calle de tierra más que de los chalet con tiro balanceado de barrio norte. Lo vemos más que nunca cuando gobiernan, como ahora, los cultores “del orden” que no es más que el orden de los ricos.
Ahora debemos contraatacar nosotros. Esta acá, en nuestras manos, en nuestra fuerza, en nuestra voluntad. Pero también en la hipocresía y el desprecio de una derecha rapaz con hambre de revancha. Hoy más que nunca debemos multiplicarnos y predicar día y noche que no somos lo mismo. Que no todo se compra ni se vende. Que ellos ven lucro donde nosotros vemos derechos.
La profundización inconclusa, las relaciones de poder que no trastocamos definitivamente nos demostraron una vez más que el único camino es la Revolución. Estigmatizada semánticamente, asociada al caos por quienes no quieren que nada cambie, la revolución duerme en sublimes sueños hasta que el pueblo se alza con ella definitivamente. Revolución es cambio, es romper con una matriz cultural y económica impuesta a favor de los ricos y en detrimento de las mayorías.
Estigmatizada semánticamente, asociada al caos por quienes no quieren que nada cambie, la revolución duerme en sublimes sueños hasta que el pueblo se alza con ella definitivamente. Revolución es cambio, es romper con una matriz cultural y económica impuesta a favor de los ricos y en detrimento de las mayorías.
Hagamos, entonces, la revolución. Simple, llana, sobre todo Argentina, paso a paso, no se trata de “desalambrar” se trata de distribuir la riqueza, reformar la Constitución y ponerla “nuevamente” al servicio del pueblo con el antecedente histórico que tenemos en la Constitución Social de 1949. Se trata de devolver los Recursos naturales y los Servicios Públicos al estado, o sea, al pueblo. Es simplemente ilógico y contraproducente para el país que, empresas de servicios que dan ganancias estén en manos extranjeras y giren sus ganancias al extranjero. La plata de los Argentinos debe quedar y reinvertirse en la Argentina.
Revolución es cambio. Por eso Macri, con una hipocresía suprema hablaba de: “esta pequeña revolución que queremos hacer…” la derecha tomó la palabra del pueblo, como otras tantas y la usó en su beneficio mezquino e individual. Y nosotros, pueblo y movimiento nacional la esquivamos, la “cajoneamos” “porque el pueblo no esta maduro” o “no quiere revolucionarios” colonización cultural y pedagógica que hizo mella en nosotros mismos, ciertamente no será pidiendo permiso o esperando el momento que trastocaremos definitivamente las relaciones de poder.
El tiempo es ahora. El mundo marcha hacia el abismo. La ambición desmedida de las derechas y el miedo que les produjo la primera década del nuevo milenio donde comprobaron que “los pueblos siempre vuelven” escandalizó a los poderosos. Los Pueblos, como siempre a lo largo de la historia, luchan, se organizan, pero siempre con más aprendizaje, con más conciencia del enemigo, y están, a pesar de la contaminación mediática global, cada día más esclarecidos, ya no comemos vidrio ni crecemos aturdidos por las baratijas hollywodenses, nos repensamos, vemos la historia reciente, las luchas y derrotas y siempre están las mismas potencias, siempre están las mismas “elites” locales y mundiales en contra de los Pueblos, de los trabajadores, de los que luchan por “Paz, pan y trabajo”.
La lucha sigue entre oprimidos y opresores. Nos atacan y nos bombardean con operaciones mediáticas y cibernéticas pero la verdad pasa, se filtra, rompe los diques como el agua buscando su curso y se expresa en descontento social, en marchas, en organización desde las bases… en eso estamos, por ahí es el camino, sin un paso atrás, revolucionando una sociedad injusta llena de gente justa, buena y solidaria que quiere definitivamente cambiar la historia.
…Con los puños en alto
deseando, al final, hacer la Revolución
con una canción de Amor. (Indio Solari)
PERONISMO 26 DE JULIO TIGRE.
javichaina@hotmail.com


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